Antes que nada disculpen el atraso en el blog. Esta ciudad es inmensa, hay tantísimo para ver, que el tiempo se me ha hecho súper poco para poder estar al día. Voy a tratar de narrar brevemente lo que hecho durante esta semana.
El lunes visité la Tour Eiffel, el Palacio de Trocadero, y el Museo de la Arquitectura y el Patrimonio. También caminé por el Bosque de Boulogne, el parque más grande de la ciudad.
El área de la Torre fue desarrollada a finales del siglo XIX y principios del XX. Después del proyecto de Haussmann, la ciudad fue anfitriona de 8 Expos. Estos eventos eran escaparates de los desarrollos tecnológicos y artísticos de la época. La arquitectura era de representación y, en muchas ocasiones, pasado el evento se destruía. Sin embargo, estos proyectos permitieron la colonización de zonas marginadas o exteriores, y hacerlas parte de la ciudad.

La Expo de 1889 cambió la imagen de Paris para siempre ya que se construyó la controversial y emblemática Tour Eiffel, visible desde casi toda la ciudad.
Otro proyecto producto de las expos fue el Palacio de Trocadero, donde se encuentran el Museo de la Arquitectura y el Patrimonio. Hasta hoy, esta visita ha sido una de las más importantes del viaje. El museo tiene en un nivel fragmentos de edificaciones medievales y góticas y, en la planta alta, una magnífica exposición del desarrollo del rol del arquitecto en diferentes áreas como sociedad, vivienda, ambiente y ocio. También tiene una reproducción a escala real de una vivienda de la Unité d’Habitation y una exposición sobre proyectos nuevos de vivienda social. Todos intentan hacer de la diversidad de la población, el punto de partida de sus ideas. El museo tiene además una pequeña exposición sobre alternativas innovadoras de estaciones de transporte público que integran múltiples usos.
En la tarde, caminé hasta el Bosque de Boulogne. A pesar de ser un día nublado, había muchísima gente. Este parque fue diseñado en el siglo XIX imitando parques ingleses con ambientes naturales asimétricos y rutas impredecibles. Al igual que, durante esa época se buscaba la esencia de la arquitectura mediante formas geométricas puras, en los parques se optó por un regreso a la vegetación en su estado más ‘salvaje’.

No hay comentarios:
Publicar un comentario